Expertos en salud pública estadounidenses e iraquíes calcularon que alrededor de 655.000 iraquíes murieron como resultado de la invasión liderada por Washington en marzo del 2003 y la violencia posterior, muy por encima de estimaciones anteriores.
Los investigadores utilizaron entrevistas domésticas, en lugar de cifras de víctimas, para estimar cuántos iraquíes más habían muerto debido a la guerra en comparación con los que morían cada año en tiempos de paz.
"Estimamos que como consecuencia de la invasión de la coalición del 18 de marzo del 2003, murieron alrededor de 655.000 iraquíes sobre la cifra que se esperaría en una situación sin conflicto", sostuvo Gilbert Burnham de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg de Estados Unidos.
Eso significa que el 2,5 % de la población iraquí murió debido a la invasión y a contiendas posteriores, señaló.
El estudio del equipo, publicado en internet por la revista médica The Lancet, estimó que antes de la guerra morían 143.000 personas en Iraq cada año y afirmó que la mortalidad es ahora 2,5 veces mayor que la del período anterior al conflicto.
"Aunque tal tasa de muertes puede ser común para tiempos de guerra, la combinación de su larga duración y de las decenas de millones de personas afectadas lo ha convertido en el conflicto internacional más letal del siglo XXI", dijo Burnham.
El sondeo es el seguimiento de un estudio anterior que mostró que entre marzo del 2003 y septiembre del 2004 murieron casi 100.000 personas más de lo normal en Iraq.
La cantidad de fallecimientos adicionales desde marzo del 2003 incluye muertes por todas las causas, incluidas las que se atribuyen al aumento de ciertas enfermedades, señala el estudio.
Casi el 60 % de los fallecidos son niños y hombres de entre 15 y 44 años. Los disparos son la principal causa de muertes violentas.
"Así como descubrimos en nuestro sondeo anterior, la mayoría de las muertes en Iraq se debe a la violencia, aunque también vimos un pequeño aumento en las muertes por causas no violentas, tales como dolencias cardíacas, cáncer y enfermedades crónicas", declaró Burnham en un comunicado.
Sondeo doméstico
Las cifras se basan en un sondeo realizado por investigadores de las universidades Johns Hopkins y Al Mustansiriya en Bagdad entre mayo y junio en 1.849 hogares, que incluyó a 12.801 personas en 47 lugares seleccionados al azar en todo Iraq.
Los científicos consultaron a los entrevistados sobre nacimientos, muertes y migraciones. Los mismos métodos del sondeo fueron utilizados para medir la mortalidad en otras zonas en conflicto, como el Congo, Kosovo y Sudán, según los investigadores.
Las muertes fueron confirmadas en un 92 % de los casos con un certificado de fallecimiento. En alrededor de la mitad de las casas que informaron una muerte no había certeza sobre quién había sido el responsable.
La tasa de mortalidad en Iraq aumentó a 13,3 personas por cada 1.000 al año, comparado con el 5,5 anual antes de la invasión, según el estudio.
Otras estimaciones basadas en cifras de grupos de expertos y fuentes de los medios calculan que la cantidad de muertes adicionales en Iraq es mucho menor. La Base de Datos de Víctimas de Iraq calcula que murieron entre 43.850 y 48.693 civiles desde el inicio de la invasión.
Bush lo niega
El presidente George W. Bush calificó de "no creíble" un informe independiente realizado en Estados Unidos que estimó en 655.000 los muertos en Iraq desde la invasión estadounidense de 2003.
"No considero que sea un informe creíble, tampoco lo creen el general (George) Casey (comandante de las fuerzas multinacionales en Irak) y funcionarios iraquíes", dijo Bush este miércoles en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
El estudio, que será divulgado el jueves por la publicación británica The Lancet, fue realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland.